EL MÚSICO MÁS GRANDE. Por Pedro Montoya García.
LOS MEJORES PASAJES DE NUESTRA HISTORIA
El músico más grande.
En el Diccionario de la Real Lengua Española se define la “armonía” como:
1. f. Unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes, pero acordes.
2. f. Bien concertada y grata variedad de sonidos, medidas y pausas que resulta en la prosa o en el verso por la feliz combinación de las sílabas, voces y cláusulas empleadas en él.
Pues bien, desde mi modesta opinión, armonía tiene un sinónimo con apellido universal:
“… Y de los hidalgos linajes que hay en el Toboso, que son muchos, antiguos y muy buenos, a buen seguro que no le cabe poca parte a la sin par Dulcinea, por quien su lugar será famoso y nombrado en los venideros siglos, como lo ha sido Troya por Elena, y España por la Cava, aunque con mejor título y fama.”
Y si encima, se es capaz de dibujar con música un paisaje sin necesidad de retorcer los adjetivos; sin usar comparaciones rebuscadas con oraciones creadas tras la búsqueda de combinaciones de sinónimos hasta quedar lo más refinado posible… “simplemente”, ser capaz de expresar con palabras y sonido la belleza que se quiere transmitir:
“Las claras fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes aguas les ofrecían. En las quiebras de las peñas y en lo hueco de los árboles formaban su república las solícitas y discretas abejas, ofreciendo a cualquiera mano, sin interés alguno, la fértil cosecha de su dulcísimo trabajo. Los valientes alcornoques despedían de sí, sin otro artificio que el de su cortesía, sus anchas y livianas cortezas, con que se comenzaron a cubrir las casas, sobre rústicas estacas sustentadas, no más que para la defensa de las inclemencias del cielo.”
Y si encima, además de su armonía, de sus sonidos, de su belleza… los mensajes que transmite golpean:
“¿Hay encantos que valgan contra la verdadera valentía? Bien podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo será imposible.”
Y si encima…, se le incluye lírica, gracia, ironía, amistad, compasión, tragedia, épica, historia… tenemos una obra maestra entre las obras maestras.
Unamuno, uno de los grandes filósofos de la historia, le reprochaba a Cervantes haberle robado El Quijote, con razón, envidia sanísima.